domingo, 17 de mayo de 2026

Reconexion

 Viajar por Polonia fue mucho más que recorrer un país; fue un viaje hacia mis raíces. De norte a sur y de oeste a este, cada paisaje, cada iglesia, cada bosque y cada silencio parecían acercarme un poco más a la historia de mi familia.

Comencé en Gdansk, frente al mar Báltico, entre fachadas coloridas y una historia marcada por la resiliencia. Luego llegué a Varsovia, una ciudad reconstruida desde las heridas de la guerra, donde conviven memoria, fortaleza y modernidad. En Cracovia sentí la belleza cultural y espiritual de Polonia: plazas medievales, castillos y una energía profunda que parece detener el tiempo.

Más al sur apareció Zakopane, rodeada por las montañas Tatra, con sus casas de madera, el aire puro y la sensación de estar conectado con una naturaleza ancestral. Cada lugar tenía una identidad distinta, pero todos compartían algo en común: una mezcla de nostalgia, dignidad y amor por las raíces.

El destino final fue Terka, el pequeño pueblo de mi abuelo polaco. Allí comprendí que las raíces no desaparecen con el tiempo ni con la distancia. Permanecen vivas en la memoria, en la identidad y en esa extraña sensación de reconocer un lugar que, de alguna manera, siempre había habitado dentro de mí.

Lo mas lindo, el reencuentro con la familia, aprender de sus costumbres y las historias de nuestros ancestros. No olvidaré jamás sus profundas costumbres greco-católicas, la calidez espiritual de sus tradiciones, el sabor inolvidable de sus comidas hechas con amor, ni la nobleza de sus gestos amables y respetuosos. En cada encuentro sentí la sencillez de un pueblo que conserva el alma en sus raíces y el corazón abierto hacia los demás

En las fotos estamos con los descendientes de los hermanos de mi abuelo polaco con sus nietos y sobrinos nacidos en Polonia. Yo los llamo a todos "Mis primos polacos".

Cada puente recorrido en Polonia fue también un puente hacia mi alma. Entre abrazos invisibles, historias antiguas y la memoria de mis ancestros, sentí que mi familia nunca dejó de acompañarme. Volver a mis raíces fue, en realidad, volver al amor.



Escocia y su magia

 La Rosslyn Chapel es uno de los lugares más enigmáticos y simbólicos del mundo. Construida en el siglo XV, esta capilla parece hablar un lenguaje oculto a través de sus piedras: ángeles, estrellas, flores, figuras humanas y símbolos que despiertan preguntas sobre espiritualidad, conocimiento y conciencia.

Muchos consideran que su arquitectura representa un puente entre lo terrenal y lo sagrado. Cada columna y cada relieve parecen invitar a mirar más allá de lo visible, como si el verdadero mensaje estuviera destinado a ser sentido más que comprendido racionalmente.

Desde una mirada psicológica y espiritual, Rosslyn Chapel simboliza la búsqueda humana de sentido profundo. Su misterio recuerda que la mente humana necesita símbolos para conectar con aquello que no puede explicar completamente: el origen, la trascendencia y el universo interior.

Mi paso por Barcelona

 La Basílica de la Sagrada Familia, obra monumental de Antoni Gaudí, puede entenderse también como una representación simbólica de la mente humana. Sus columnas que se elevan como árboles, la luz que atraviesa vitrales cambiantes y las formas orgánicas que parecen no obedecer a líneas rígidas evocan un psiquismo vivo, dinámico y profundamente espiritual.


Desde una mirada psiquiátrica, Gaudí parecía comprender que el ser humano no se construye desde estructuras frías, sino desde emociones, vínculos, fe y naturaleza. La Sagrada Familia transmite la idea de integración: caos y orden coexistiendo en armonía, como ocurre en la mente cuando logra equilibrio entre razón, sensibilidad y trascendencia.

Cada fachada representa momentos esenciales de la existencia —nacimiento, pasión y trascendencia— recordándonos que toda vida atraviesa dolor, transformación y búsqueda de sentido. En este sentido, la obra de Gaudí no solo es arquitectura; es una metáfora del mundo interno humano y de la posibilidad de elevar el sufrimiento hacia algo bello y luminoso.

Reconexion

  Viajar por Polonia fue mucho más que recorrer un país; fue un viaje hacia mis raíces. De norte a sur y de oeste a este, cada paisaje, cada...